El complemento perfecto
Creo que muchas de las que utilizamos una rutina de limpieza basada en una leche limpiadora y en un tónico, nos hemos preguntado alguna vez para qué sirve realmente el tónico, si es realmente imprescindible utilizarlo tras la limpiadora. Esta pregunta se la hice hace mucho tiempo a una amiga farmacéutica que despejó rápidamente mis dudas. Una leche limpiadora actúa en tres pasos: 1- Abre los poros; 2- Disuelve la suciedad y 3- Permite arrastrarla con el uso de un disco de algodón o un pañuelo de papel humedecidos con agua. Tras esto, es vital la aplicación de un tónico, a ser posible siempre el asociado con la limpiadora elegida, porque una piel limpia también es una piel que ha quedado con los poros abiertos y la función del tónico es cerrarlos. Desde ese día nunca me salto este último paso en mi rutina de limpieza diaria. Por eso, al optar por la limpiadora Softening no he dudado en adquirir el tónico de la misma línea de limpieza. Es el remate perfecto. Deja la piel cuidada, fresca y suave. Es perfecto.
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